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Publicado por : Francisco PJ

¿Por qué cuando alguien tiene una mala caligrafía se dice "tio, tienes letra de médico"?

Yo creo que casi todo el mundo, por no decir todo el mundo, se ha encontrado alguna vez en la desagradable situación de tener en las manos uno de esos papelillos llamados "recetas" escrito por su médico, o el médico de la madre o del amigo. Estas recetas suelen tener forma rectangular, en blanco y negro o en color y suele contener uno o más fármacos recetados por el susodicho facultativo; al leer lo que pone tendemos a pensar que quizás no sea cierto eso de que la escritura cuneiforme sea una lengua muerta.

Releemos una y otra vez el dichoso papelito, se lo pasamos a nuestros parientes o amigos cercanos, con la esperanza de descubrir que en realidad tu médico es un marciano y que por eso no entiendes la letra. Llegados a este punto algunas personas desesperan y directamente lo tiran a la basura; los más, no han perdido la esperanza y se dirigen raudos a la farmacia mas cercana. Una vez allí, el farmacéutico de turno cogerá el papel, le echará un rápido vistazo, gruñirá, se mesará la barba y dirá: "joder, esto no hay quien lo entienda". Otra alternativa posible es mandarlo por fax a una farmacia online y que lo pasen por el filtro de la máquina Enigma.

Pero bueno, al final entre unos y otros crearán hipótesis, descartarán posibles fármacos y elegirán uno de ellos, rezando para no equivocarte y si, cargarte al paciente.

Sin embargo el tema es más serio de lo que aparenta, porque en diversas ocasiones se ha considerado esta deficiencia como posible causa de errores en los tratamientos. De hecho, unos 7 mil pacientes mueren cada año en EE.UU. por la mala letra de sus médicos, según un reporte publicado en el 2006 por el Instituto de Medicina de la Academia Nacional de Ciencias de ese país. “Las consecuencias de una comunicación fallida pueden ser desastrosas”, dice también en ese sentido un artículo firmado por los doctores Cheeseman y Boon, del departamento de Cardiología del Royal Infirmary of Edinburgh, uno de los hospitales más antiguos de Escocia. En este caso se planteó la hipótesis más aparente: la exagerada prisa con que escriben.

El estudio consistió en someter a un test a diez médicos y diez enfermeras. A ninguno se le dijo el verdadero propósito de la prueba, que suponía escribir una lista de palabras mientras se registraba el tiempo que les tomaba hacerlo. “La letra de los doctores fue significativamente menos legible (p= 0.010) y escribieron significativamente más rápido (p=0.005)”, dicen los autores en el artículo “Reputación y legibilidad de la letra de los médicos in situ” (2001).

No es la única evidencia. Un artículo científico de 1976, titulado La verdad de la legibilidad de la letra de los médicos, dio cuenta de un amplio estudio que abarcaba a varias personas de diferentes profesiones. Tras analizar la letra de acuerdo con una escala del uno al cuatro, se indica que “en todos estos test la letra de los doctores resultó significativamente peor. Así, la única conclusión que puede establecerse a partir de estos resultados fue que la letra de los doctores es realmente menos legible”.

¿Crees que tiene solucion? Yo creo que no.

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