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Publicado por : Francisco PJ

La entrada de hoy es una colaboración de Gemma, una enfermera pediátrica sevillana. En este post nos habla de algunos puntos que tienen que tener en cuenta toda enfermera (y en general cualquier sanitario) que esté de prácticas o esté trabajando en pediatría y tenga poca experiencia bregando con niños pequeños. Aprovecho para animaros a colaborar escribiendo post como éste sobre lo que queráis contar. Sin más, os dejo con los 5 puntos que toda enfermera novata en pediatría tiene que conocer.


  1. Jamás pienses que los niños que vayas a encontrarte en la unidad de pediatría van a ser auténticos angelitos caídos del cielo... te llevarás un gran chasco. Algunos de ellos pueden llegar a sorprenderte cuando te demuestren su fuerza bruta tipo ''Hulk'' para dar patadas. RECOMENDACIÓN: Compra Thrombocid Forte para uso propio.

  2. Prepárate para escuchar un vocabulario más propio de personajes de terror (véase niña del exorcista) que de niños ( ''cabro...'' o ''hija de p...'' , vivido en primera persona), las cuales pueden llegar a ser emitidas desde dentro de la boca de un lindo y dulce niño de 5 años con un claro destinatario: la enfermera que tiene delante. RECOMENDACIÓN: Nunca pierdas la compostura, que tu cara muestre siempre una sonrisa para complacer a los padres. P.S: El local de abajo de mi casa imparte clases de Yoga a precio muy económico. Os lo recomiendo.

  3. ¿Pensáis, por casualidad, que el niño colaborará con vosotras mientras que le extraéis una muestra de sangre? JAJAJAJA....me meo...que ingenuas. Tendremos que llamar a 3 mossos de escuadra: uno para las piernas, otro para el tronco, y otro para el brazo (dejando la cabeza a libre albedrío; que el aire ambiental se haga cargo de amortiguar golpes). Algunos niños pueden llegar a ser unos auténticos torbellinos (superando al mismísimo diablo de Tazmania) con tal de librarse de la cruel enfermera. RECOMENDACIÓN: Intenta que en tu unidad de pediatría los recortes presupuestarios no tengan como consecuencia el dejarte como la única enfermera. Una enfermera sola no hace nada.

  4. No asustaros si presentáis alucinaciones en donde un niño se pega tortazos en su propia cara. No es un sueño, es real. Ante el nerviosismo, el niño puede llegar a la autodestrucción (tal vez piense que así desaparecerá del hospital y aparecerá de nuevo, mmm... , cualquiera sabría donde... tal vez en ''el país de nunca jamás'', donde el niño nunca muere). RECOMENDACIÓN: Dejarle tranquilo que se desahogue, así entrará calentito a la consulta, y no le dolerá nada el pinchazo en comparación con lo que se ha hecho él solito en la cara. 

  5. ¿Estás segura de que la medicación que le has dado al niño se la ha tragado? JAJAJAJA... si lo piensas, es que aún no estás muy puesta en todo ésto. Os explico: la boca del niño o bebé es como un buzón temporal, donde el Apiretal/Dalsy/vitaminas permanecen durante pocos segundos almacenados en la boca, como en stand-by, en espera a que la información sea procesada por el cerebro y mande una señal a la boca para activar la orden de ''escupir medicación'' (eso equivaldría, si el niño supiera hablar, a algo así como: ''Mamá, esto te lo tomas tú, que está muy rico'').  RECOMENDACIÓN: Colócate un pañito o una gasa cerquita. Los jarabes de los niños pueden llegar a ser muy pegajosos, y no sabes hasta donde pueden ir a parar.
Gemma trabaja en urgencias pediátricas, en consultas de atención primaria de pediatría, y cuando la llaman acude a domicilio en Sevilla. Además, escribe sobre cuidados pediátricos y consejos para papás en su cuenta de Twitter @curandopeques y en el blog de su web enfermerapediatricasevilla.es

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