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Publicado por : Francisco PJ

¿Miedo?¿Quién no ha tenido miedo alguna vez? Miedo a la muerte, miedo a las arañas, miedo a la enfermedad, miedo a suspender un examen (ejem). Los miedos, aunque pueda parecer que nacemos con ellos, tienen unas raíces fundamentales como son la cultura (la sociedad impone unos miedos determinados) y la educación (si a mamá le dan miedo los bichos, al bebé también, porque aprende de la madre).


Sin embargo, existe un cierto consenso sobre el hecho de que existe un miedo que es innato al ser humano (y quien sabe si a otros animales), que se muestra a través del Reflejo de Moro.

El reflejo de Moro aparece en recién nacidos de manera involuntaria como respuesta a un fuerte e inesperado ruido, o cuando el bebé siente que se está cayendo de espaldas. Para la maniobra que comprueba el reflejo de Moro, se coloca al bebé boca arriba sobre una superficie acolchada. Sin levantar las extremidades inferiores, se alza la cabeza y el tórax del bebé, sosteniendo sus brazos plegados sobre su propio pecho. Al dejar caer al bebé unos 10 cm hacia atrás sobre la misma mano del examinador que sostiene al bebé, se espera ver una mirada de «sobresalto» y, al mismo tiempo, el recién nacido echará los brazos hacia el aire, con las palmas de sus manos hacia arriba y los pulgares flexionados. El reflejo debe terminar con la retracción de los brazos de vuelta al pecho del bebé.

Por lo general, su ausencia indica un trastorno profundo en el sistema motor del sistema nervioso, por ejemplo, la ausencia del reflejo de Moro de un solo lado se ve en neonatos con hemiplejía,paralisis del plexo braquial1 o cuando se fractura una clavícula. La persistencia del reflejo de Moro más allá del 4º o 5º mes de edad puede igualmente indicar defectos neurológicos severos.

Aqui os dejo un vídeo que lo muestra de forma clara. El bebé, encantador.

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